Fiesta de la Beata Francinaina 2021 


27 de febrero de 2021. 10:30h.

Este año, la tradicional ofrenda floral se ha tenido que adaptar a un formato nuevo



Ni la crisis sanitaria que ha zarandeado el mundo, ha esido capaz de doblegar los sentimientos de los Sencellers, de las Hermanas de la Caridad de San Vicenç de Paul y de muchos Mallorquines, hacia la Beata Francinaina Cirer. Tal como se preveía, la fiesta de este año ha sido muy diferente y totalmente adaptada a las circunstancias actuales. Simplemente conformaban el programa los actos de los que no se podía renunciar y que, en definitiva, son la esencia principal de la fiesta. La mañana del 27 de febrero todo el pueblo despertó inmerso dentro de un ambiente de fiesta y con multitud de casas luciendo damascos. 

La asociación "Tía Xiroia" que tiene cura de la organización, promovió que en cualquier hora del día, los seguidores de Sor Francinaina se acercaran, de manera individual o en familia, a su monumento de la Plaza de la Vila para dejar los ramos de flores. La primera al hacer la ofrenda fue dicha entidad que depositó un bello centro de variadísimas y coloridas flores. Este quería representar a todos los devotos de la Beata, con sus diversidades y contrastes, y que este año a causa de la pandemia no se podrían acercar hasta aquel lugar para ofrecer su tributo de amor. El goteo de gente que siguió, fue constante e ininterrumpido durante todo el día. La gran mayoría aprovechaba la ocasión para también hacer una visita en la iglesia parroquial y al convento de la Caridad que permanecieron abiertos en todo momento.

A las 10:30h, coincidiendo con la hora aproximada de la muerte de la Beata Francinaina y como es habitual en la iglesia parroquial, se celebró la Eucaristía. A las 12 en punto, por la megafonía del campanario se hizo una audición que se podía oir por todo el pueblo y que se estructuró de la siguiente manera: canto de los gozos a la Beata por parte de la coral Sor Francinaina, pregón de el actor ruberter/senceller Miquel Àngel Torrens, recitación del poema la Ofrenda de Antelm Ferretjans a cargo de Llucia Lloret Gonzàlez y el canto de Xiroieta con el grupo local de música folk Qanarussa. Todo era una invitación a mantener vivos los sentimientos y la tradición de esta fiesta que ha acontecido la más principal de todo el pueblo de Sencelles. Incluso Mons. Sebastià Taltavull, Obispo de Mallorca, quien al atardecer llegó a Sencelles para presidir el oficio solemne, se asoció en la fiesta depositando a los pies del monumento, su ramo del flores que acompañó con un momento de silencio y plegaria.

A aquella jornada, un vez más, lo tenemos que clasificar como memorable. Apesar de las circunstancias que actualmente viven, los que quieren a Sor Francinaina, volvieron a vestir de flores su monumento y, también, su sepulcro. Horas después las redes sociales estaban llenas de fotografías que reflejaban esta realidad.


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