Carta del Obispo para los hermanos y hermanas de las Cofradías y Hermandades de Mallorca


15 de marzo de 2021. 12:00h.

Podéis leerla aquí.



Es un gozo poder dirigirme a vosotros de esta manera tan directa, queridos hermanos y hermanas de las Cofradías y Hermandades de Mallorca, en un momento difícil que todos conocemos bien debido a la pandemia que vivimos desde hace ya un año. Nos ha afectado y nos está aún afectando a todos los ámbitos de la vida, tanto familiar como social y religiosa, por el motivo de que no podemos reunirnos ni organizar aquellos actos a los que estábamos acostumbrados. Todavía nos está afectando desde el año pasado en todo lo que se refiere a la vida de las Cofradías y Hermandades y, especialmente a nosotros, a la vivencia de la Semana Santa y Pascua, momento en el que salíamos en procesión por las calles de nuestra ciudad de Palma y de las poblaciones de la Part Forana, como expresión de fe y testimonio cristiano. Lo hacíamos en el marco de las celebraciones litúrgicas, desde donde toma fuerza y sentido salir a la calle en procesión.

Dada la situación que nos toca vivir este año otra vez, me dirijo a vosotros y de forma particular a cada hermana y hermano cofrade, para animaros a vivir este tiempo especial en torno a la Semana Santa y Pascua, aunque sea con una participación diferente, la que nos viene obligada por las restricciones y medidas cautelares de este tiempo en que todavía los contagios de la pandemia pueden poner en peligro nuestra salud personal y colectiva. Por ello hago un llamamiento a la participación responsable en aquellos actos que, vía presencial o telemática, la Iglesia os ofrece a vosotros -como a todo el pueblo- para vivir el verdadero sentido de Semana Santa y Pascua, la semana más importante del año para los cristianos.

Tal vez, esta situación extraordinaria que vivimos nos puede ayudar a vivir lo que es esencial de la Semana Santa, la participación en la liturgia de estos días santos. Es un gesto de conversión al que Dios nos llama y la Iglesia nos invita. Formar parte de una Cofradía o de una Hermandad es sentirse orgulloso de formar parte de la Iglesia, sobre todo porque ser cofrade es estar decidido a vivir la fraternidad no solo entre los miembros de una Cofradía, sino con toda la Iglesia, sintiéndonos muy hermanos los unos de los otros y haciendo realidad lo que los no creyentes decían de los primeros cristianos: "mirad cómo se aman". ¡Qué bien si pueden decirlo de nosotros, casi 10.000 inscritos en las más de 100 cofradías que hay en Mallorca, entre Palma y la Part Forana! Hagamos lo posible para no perder nuestra identidad cristiana, de seguidores de Jesús y miembros vivos y activos de la Iglesia a través de nuestro compromiso cofrade.

Solo os quiero recordar qué significa este compromiso de siempre, pero que en este momento podemos activar de una manera actual para que sea una respuesta a la situación de crisis pandémica que vivimos desde la vertiente sanitaria, económica y social. En palabras del papa Benedicto XVI dirigidas a un encuentro mundial de Cofradías y Hermandades- una cofradía es «un conjunto de hermanos que, queriendo vivir el Evangelio con la certeza de ser parte viva de la Iglesia, se proponen poner en práctica el mandamiento del amor, que impulsa a abrir el corazón a los demás, de manera especial a los que se encuentran con más dificultad» (10-XI-2011).

El objetivo, por tanto, es vivir el Evangelio y poner en práctica el mandamiento del amor. Ello demanda el ejercicio de la caridad de forma concreta respecto a las personas que pasan más necesidad, en las cofradías y fuera de ellas, personas enfermas y sin trabajo, solas y deprimidas, angustiadas o que padecen ansiedad... Y para que eso sea posible, los cristianos tenemos necesidad de formación y de aquella espiritualidad que nos ayuden a llevarlo a cabo con normalidad, participando en nuestras parroquias en todo lo que se organice y, si hace falta, presentarnos en ellas para acciones de voluntariado.

A partir del lema "alarga tu mano al pobre", y ante la urgencia de ayuda social que en este momento es más necesaria, de un grupo numeroso de cofradías ha surgido la idea de crear una acción llamada "Confrares solidaris". Una magnífica idea que toca de raíz la identidad cofrade y que puede dar un sentido de mucha autenticidad a nuestra misión como cofrades en el espacio geográfico de Mallorca. Esto da trabajo para todo el año y de forma perenne. En estos momentos son ya casi quince cofradías las que se han adherido. Esperamos que lleguemos a estar todas y luego nos organizamos. Es este un buen gesto de conversión para esta Cuaresma y que abre un nuevo sentido para vivir la Semana Santa, Pascua y el resto de todo el año, no será la de unas procesiones a las que estábamos acostumbrados, sino la de una peregrinación por nuestras calles y casas para detectar dónde hay alguien a quien socorrer y ayudar. Os pido que cada Cofradía y Hermandad estudie su participación y vayamos trazando caminos de ayuda y voluntariado para los diversos campos de acción social de la Iglesia.

Y de cara a este año, ¿cómo hay que vivir la Semana Santa y Pascua? De acuerdo con la Asociación y el Secretariado de Cofradías, hacemos un llamamiento a participar en las celebraciones litúrgicas del Domingo de Ramos, Miércoles Santo (Misa Crismal), Jueves Santo, Viernes Santo, Vigilia Pascual y Domingo de Pascua, celebraciones que se organizan los días santos en la Catedral y en las parroquias de la isla, ya sea presencialmente o por vía telemática -TV o streaming- y vivir a fondo el sentido que tiene para nuestra vida cristiana y de miembro de una Cofradía.

Aparte de ello y ofrecido especialmente a las Cofradías, celebraremos la EUCARISTÍA el viernes de Dolores, día 26 de marzo, a las 19 h. en la Catedral, acompañados de los estandartes de cada Cofradía y como preparación inmediata a la Semana Santa.

Y, para el Domingo de Ramos, día 28 de marzo, a las 17:30 h. también en la Catedral, la plegaria del VÍA CRUCIS, acompañando al Señor en su camino hacia la Cruz.

Por cuestión de aforo en la Catedral, pedimos la participación presencial de 5 cofrades de cada Cofradía en la Eucaristía del viernes de Dolores y en el Vía Crucis del domingo de Ramos.

Estos días de Cuaresma y de Semana Santa son unos días muy especiales que tenemos que vivir con una cierta intensidad y aprovechando todas las ocasiones de oración, de celebración y de manifestación de nuestra fe. Como nos ha dicho el papa Francisco, este tiempo más que nunca es para renovar nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra caridad. La misión de una Cofradía y de cada cofrade es vivirlo a fondo. Os invito a que sea así.

Con un abrazo fraternal, recibid mi afecto y mi bendición para vosotros y vuestras familias, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Sebastià Taltavull Anglada - Obispo de Mallorca


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