Domingo de Pasqua 2021


05 de abril de 2021. 19:00h.

Mons. Sebastià Taltavull i Anglada, obispo de Mallorca, presidió la celebración del Domingo de Pascua en la Catedral de Mallorca.



Fiesta culmen del año litúrgico en la que se conmemora la resurrección de Cristo: "Con la alegría de Cristo resucitado en los labios y en el corazón, los cristianos celebramos el día más grande del año litúrgico: la Pascua, el paso de la muerte a la vida, el himno a la Vida por siempre. La experiencia de los apóstoles recoge lo que muchas veces hemos anunciado y propuesto: el encuentro con Cristo resucitado. Esta es la novedad de la predicación apostólica, el anuncio de quien ha cambiado el curso de la historia y le ha dado una orientación definitiva. Hoy, una vez más, acogemos y hacemos nuestro el anuncio pascual, la buena y nueva noticia de la Resurrección del Señor, fundamento y sentido de nuestra fe cristiana. Sabemos que, acompañados por Jesucristo y acogidos en su amor, somos liberados de toda esclavitud, del pecado, de la muerte y de todo mal. La luz de la fe, de la esperanza y el amor se hace presente hoy en nuestra vida y vivimos el gozo de ser hijos de Dios, hijos en el Hijo y hermanos de todos superando diferencias y divisiones".

La celebración de la Eucaristía comenzó con la tradición procesión del Encuentro, que muestra de manera gráfica la reverencia de la Virgen María a su Hijo resucitado. Centenares de personas participaron en esta cita en la que Monseñor Taltavull animó a los cristianos de Mallorca a ser testigos de Cristo resucitado: "Brotes de vida los hay esparcidos por doquier y signos de vida, incontables, pero, como no siempre los vemos, nos falta una certeza interior, y es la convicción de que Dios puede actuar en cualquier circunstancia, también en medio de aparentes fracasos. Aunque sea en medio de la situación delicada en la que estamos, tratemos de hacer que nazcan brotes de vida que den noticia de que Pascua está aquí y a pesar de todo. Por eso: será Pascua cuando el amor al otro por ser quien es, independientemente de ideologías, diferencias y apariencias, nos mueve a buscar lo mejor para su vida hasta hacer posible la amistad social que no excluye a nadie y la fraternidad abierta a todo el mundo, haciendo posible una ecología humana, familiar y social, que respete la dignidad de cada uno, comenzando por los más débiles y vulnerables, y cree nuevos vínculos de convivencia en paz".

Para finalizar su homilía, Mons. Taltavull añadió; "La fuerza del Espíritu Santo recibida en el Bautismo, cuyas promesas renovamos ahora en esta fiesta pascual, puede hacer que todo sea nuevo, más aún, si, sentados en una misma mesa de hermanos, compartimos al mismo Jesucristo, Pan de Vida para la salvación del mundo. Este es el gozo de la fraternidad que hay que promover y el compromiso que asumimos los cristianos que creemos que Cristo ha resucitado y lo anunciamos con alegría, ardor i convicción. Con mi afecto fraternal, ¡os deseo una feliz y santa Pascua de Resurrección!


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