Carta del Obispo en relación al nuevo curso académico 2021-2022 del CETEM y el ISUCIR


01 de octubre de 2021. 14:00h.

Dirigida a los presbíteros, diáconos, profesores/as, catequistas y educadores/as, agentes de pastoral, comunidades de vida consagrada, seminaristas y alumnos, y a toda persona que esté interesado/a



Queridos amigos y amigas en el Señor,

A punto de comenzar el nuevo curso académico 2021-2022 del CETEM y el ISUCIR, tengo el gusto de invitaros personalmente y a cada institución de la que formáis parte a su inauguración, que tendrá lugar, si Dios quiere, el miércoles día 6 de octubre, a las 19 h en la Catedral. Una invitación que es, al mismo tiempo, una llamada a la participación corresponsable con unas instituciones por las que todos tendríamos que velar por la trascendencia que tiene hoy la formación cristiana en todas sus vertientes. Inauguraremos el curso poniéndolo en las manos del Señor y bajo la protección de la Virgen María, con la celebración de la Eucaristía y escuchando la lección inaugural a cargo del Lic. Mn. Teodor Suau, sobre el tema De l'espera a l'esperança: petita reflexió entorn de gairebé 50 anys de professor ('De la espera a la esperanza: pequeña reflexión en torno a casi 50 años de profesor').

Todos estamos necesitados de formación y el estudio debe ser la razón que ha de dar calidad a todo el anuncio del Evangelio que desde cualquier institución educativa hemos de realizar. Más este año, implicados en la fase diocesana de la celebración del Sínodo de los Obispos sobre "Por una Iglesia sinodal: comunión, participación, misión". Por ello, todos estamos implicados por la necesidad de tener que decir una palabra sensata y bien fundamentada. El papa Francisco en la exhortación postsinodal Cristo, nuestra esperanza, vive, pone de relieve la necesidad de un rejuvenecimiento de la Iglesia y dice que "ser joven, más que una edad es un estado del corazón. De ahí que una institución tan antigua como la Iglesia pueda renovarse y volver a ser joven en diversas etapas de su larguísima historia [...] Pidamos al Señor que libere a la Iglesia de los que quieren avejentarla, esclerotizarla en el pasado, detenerla, volverla inmóvil. También pidamos que la libere de otra tentación: creer que es joven porque cede a todo lo que el mundo le ofrece, creer que se renueva porque esconde su mensaje y se mimetiza con los demás. No. Es joven cuando es ella misma, cuando recibe la fuerza siempre nueva de la Palabra de Dios, de la Eucaristía, de la presencia de Cristo y de la fuerza de su Espíritu cada día. Es joven cuando es capaz de volver una y otra vez a su fuente" (núm. 34-35). Podemos y debemos rejuvenecernos con el estudio y una búsqueda constante.

Por ello, hemos de decir una vez más que nuestra Diócesis tiene necesidad de un refuerzo en toda su actividad académica y tiene que poder ofrecer aquellos medios necesarios para una mayor formación humana, intelectual, espiritual y pastoral a todos aquellos y aquellas que deben ejercerla en su misión en las parroquias, las comunidades y los centros educativos. Lo comentamos mucho con los responsables del CETEM y el ISUCIR y convenimos en la urgente necesidad de hacerlo, ampliando así la oferta y acogiendo a todo el que lo solicite.

Con todo mi afecto y bendición,

Sebastià Taltavull Anglada
Obispo de Mallorca


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